El calor, la hinchazón y la sensación de piernas cansadas son molestias habituales durante el verano. En la mayoría de los casos forman parte de la respuesta natural del cuerpo a las altas temperaturas, pero cuando se repiten o empeoran pueden estar indicando que la circulación necesita ayuda.

Hay una escena que se repite cada verano. Llega el final del día, te quitas el calzado y notas que los tobillos están más hinchados de lo habitual. Las piernas pesan, cuesta más caminar y aparece esa sensación de cansancio que parece concentrarse únicamente de cintura para abajo.

Muchas personas lo consideran algo inevitable cuando hace calor. Y, hasta cierto punto, lo es.

Las altas temperaturas obligan al organismo a adaptarse y uno de los cambios más importantes se produce precisamente en la circulación. El problema aparece cuando esa sensación deja de ser puntual y empieza a formar parte del día a día.

Porque no todas las piernas pesadas tienen el mismo origen ni requieren la misma respuesta.

¿Por qué el calor hace que las piernas se sientan más pesadas?

Cuando aumenta la temperatura, los vasos sanguíneos se dilatan para facilitar que el cuerpo elimine calor.

Esa vasodilatación hace que el retorno de la sangre hacia el corazón sea menos eficiente, especialmente en las piernas, que tienen que trabajar contra la gravedad.

Como consecuencia, es más fácil que se acumulen líquidos en los tejidos y aparezcan síntomas como la sensación de pesadez, la inflamación o los tobillos hinchados.

A este proceso también contribuyen otros factores habituales del verano: pasar muchas horas sentada durante un viaje, permanecer de pie durante largos periodos, practicar menos ejercicio o sufrir deshidratación.

Por eso es frecuente que las molestias aumenten en los meses de más calor.

¿Cuándo es una respuesta normal del cuerpo?

Sentir las piernas más cansadas después de un día especialmente caluroso no significa necesariamente que exista un problema circulatorio.

Es habitual que la sensación aparezca al final de la jornada, después de caminar durante horas, tras un viaje largo o después de permanecer mucho tiempo en la misma posición.

En estos casos, las molestias suelen mejorar al descansar, elevar las piernas o volver a moverse.

El cuerpo recupera poco a poco su equilibrio y la sensación desaparece sin necesidad de realizar ningún tratamiento.

¿Qué señales indican que no conviene ignorarlo?

Hay situaciones en las que las piernas pesadas dejan de ser una molestia puntual para convertirse en un síntoma repetitivo.

Cuando la sensación aparece prácticamente todos los días, la hinchazón tarda horas en desaparecer o las molestias empiezan incluso desde primera hora de la mañana, conviene prestarles atención.

Lo mismo ocurre si esa pesadez se acompaña de dolor, calambres frecuentes o una sensación constante de tensión en las piernas.

No significa necesariamente que exista una enfermedad, pero sí puede indicar que la circulación o el drenaje de líquidos no están funcionando de la forma más eficiente.

Y cuanto antes se valore la causa, más sencillo suele ser encontrar la solución adecuada.

Qué puedes hacer para aliviar las piernas pesadas en verano

Aunque no siempre es posible evitar completamente las molestias, algunos hábitos ayudan a mejorar la circulación y reducir la sensación de pesadez.

Son medidas sencillas que, en muchas personas, consiguen aliviar notablemente los síntomas durante los meses de verano.

Cuando los hábitos no son suficientes

Si las piernas continúan pesadas, la inflamación se repite con frecuencia o las molestias condicionan el día a día, puede ser recomendable valorar tratamientos que ayuden a estimular la circulación y favorecer el drenaje de líquidos.

El objetivo no es únicamente aliviar una sensación puntual, sino mejorar el bienestar y prevenir que las molestias se cronifiquen con el paso del tiempo.

Presoterapia: favorecer el drenaje y aliviar la sensación de pesadez

La presoterapia aplica una presión secuencial sobre las piernas mediante un sistema de aire controlado que favorece el retorno venoso y el drenaje de líquidos.

Por eso suele recomendarse cuando existe retención de líquidos, sensación de piernas cansadas o inflamación relacionada con problemas circulatorios leves o con las altas temperaturas.

LPG corporal: estimular la circulación y recuperar la sensación de ligereza

El tratamiento LPG corporal utiliza un masaje mecanizado que ayuda a estimular la circulación y trabajar el aspecto de la piel, al tiempo que favorece una mayor sensación de ligereza en las piernas.

En Clínicas Estetik+ se adapta a las necesidades de cada persona y se plantea como un tratamiento progresivo, orientado tanto al bienestar como a la mejora de la calidad de la piel.

Drenaje linfático: una ayuda para reducir la inflamación

Cuando la retención de líquidos tiene un papel importante, el drenaje linfático puede ser un buen complemento.

Su objetivo es favorecer la eliminación del exceso de líquido acumulado en los tejidos y ayudar a reducir la sensación de tensión e hinchazón que muchas personas experimentan durante el verano.

La elección de un tratamiento u otro dependerá siempre de la valoración profesional y de la causa que esté provocando las molestias.

Por eso, te invitamos a llamar o visitar nuestras clínicas de Logroño o Vitoria-Gasteiz. Revisaremos tu caso y te indicaremos qué puede ayudarte mejor según tu situación.

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